Accede a la versión Móvil
Martes, 22 de Agosto de 2017
Web Cornago Google Yahoo!
  

|

Página principal | El Bagar

La Virgen de la Soledad.

La más acompañada...


(Dormido en mi archivo tenía  escrito parte de  este artículo, realizado hace más de 25 años, con  la  ayuda  de  un  hombre  de  sonrisa  buena y feliz, que desde donde esté, continuará sonriendo  y  pastoreando,  tal vez ángeles…)

       La  devoción y culto en Cornago a la Virgen de la Soledad  nació con el mismo pueblo y en  los  orígenes de la Villa de Cornago, orígenes que se remontan a los siglos XII y XIII. Esta devoción  intensa  vino  a  cristalizar  en  la  antiquísima  Cofradía  de  la  Vera-Cruz,  que se estableció  en  la parroquia por Bula Pontificia, dada por el Papa Gregorio XIII en el año 1556. La  Nunciatura  Apostólica  aprobó  el  mismo año los Estatutos de dicha Cofradía, que es la encargada  de promover todo cuanto se refiere al culto y devoción de la Virgen de la Soledad. Me  sorprende  que  siendo  la  Cofradía  de  la  Vera Cruz la que tenía asumidos los citados cometidos, en el año 1621 se cite o haga referencia a la Cofradía de la Virgen de la Soledad, siendo  ese  año  Mayordomos: Gabriel Vaquero y Juan Ximénez, nombrándose varias veces en  el  año  1740 (según  recoge  José  Mª  Solano  Antoñanzas  en su libro: “Etnología de la Villa  de  Cornago  y  Valdeperillo”).  No  descartando  la  posibilidad de que ambas cofradías fuesen  independientes,  tampoco  se  desecha  la  idea de que dentro de la primera de ellas hubiese  un  subgrupo  que  llevara de modo más exhaustivo los asuntos relacionados con el culto  a  la Virgen, o pudiera darse el caso de la pertenencia de una misma persona a ambas cofradías.   Insisto,   son  sólo  suposiciones  que,  tal  vez  algún  día,  alguien  se  atreva  a corroborar  o   desechar.

        La santa capilla en honor a nuestra Patrona fue construida hacia el año 1664. El primer retablo  dorado  data  del  año  1674,  el cual estuvo en servicio sólo 43 años, pues en el año 1617  fue  vendido  a  la  Parroquia  por  la bonita cantidad de 1000 reales. Actualmente este retablo  está  dedicado  en  honor  a  San  José.

        En el año 1682 se adquirió un palio de damasco negro, que se supone que serviría para la procesión de la Virgen. En septiembre del año 1708 se compró una imagen de La Soledad(dicen  que  en  Calahorra)  y  nos  hace  pensar que anteriormente no hubo ninguna otra. La imagen   costó  197  reales  y  medio,  con  un  coste  añadido  de  15  reales por el traslado desde esa ciudad . Este mismo año se declara y venera como Patrona del municipio. Al año siguiente  se  la provee de manto,  toca, hembrilla y tornillo para las andas procesionales. En 1710  se  compró damasco para  el  pendón. Con  todos  estos  datos  se  da  por supuesta  la  plena organización y el funcionamiento de las solemnes procesiones, tanto de la Semana Santa   como  de  las  fiestas  patronales   “La   Vuelta   a   la  Virgen”,  que  en  el  segundo reglamento  de  la Cofradía, en el año 1766  se  ubicaba  el  tercer  domingo  de  septiembre  (fiesta de sus Dolores).

        Es  raro  que  en  el 1711 y 1713 se hable de la construcción de la capilla de la Virgen, cuya  inauguración  se celebró con música y fiesta popular, sin duda se trata de una obra de restauración de la misma.

        Por   el   año  1721  se  comenzó  la  construcción  del  magnífico  retablo  dorado  que actualmente  preside  el  camarín.  Fue  construido por: Francisco Martínez, vecino de Soria, junto  con  Juan  Bautista  Vaquedano  y  Juan  Félix  de Camporredondo. Para decorar esta grandiosa  obra  se  pensó  cubrir aquellos espacios libres con unos hermosos cuadros de la Pasión  del Señor, de cuyo pintor no hay dato alguno. Para instalarlos se hizo con la licencia del  Sr.  Vicario  General  del  Obispado,  dado  en  Logroño el 6 de abril de 1740. Me llaman especialmente  la  atención  sus  pinturas y  el paralelismo con las de otra capilla del mismo nombre  en  Haro  (La Rioja),  las  cuales  datan  del  año  1753,  de  cuyo autor tampoco se conocen  los  datos. Algún especialista  en la materia debió comentar (según recoge Alfonso Verde  Echaide,  en  un  artículo  para  el  programa de fiestas de San Juan y San Pedro de  2006,  de  la localidad de  Haro)“ que por el estilo pictórico, tales pinturas – Las de Haro -,  podían   muy   bien   corresponder   al  Taller  del propio Francisco de Zorrilla, el cual falleció en  1747…”  Seguro  que  algún  estudioso  consigue  contrastar  y  verificar si existe alguna coincidencia  más  fundada  entre  dichos  paralelismos  (temática,  estilo,  fechas próximas, cercanía  geográfica y autor desconocido).

     Nos encontramos en el año 1750 y fue precisamente cuando se introdujeron las banderas de  las  12  tribus  de  Israel, las que  hasta hace unos años portaban los sayones el Viernes Santo  (en  la  actualidad  las citadas banderas fueron cambiadas debido a su deterioro). En 1885  se  añadió  a  dicha procesión la presencia de los angelitos y del angelón. Cuatro años más   tarde   se   confeccionaron   los   vestidos   de   los   sayones  y  de los nazarenos de morado.

     La cúpula  se construyó en el año 1835.  En 1875 se colocó la puerta de hierro y la verja. Por aquel entonces, un grupo de misioneros Agustinos Recoletos, hijos de Cornago, muchos de  los  cuales  eligieron el apellido eclesiástico “de la Soledad”, regalaron el riquísimo manto dorado,  bordado en oro, cuya confección tuvo lugar en Filipinas. Ojeando la historia de otros mantos  virginales  (el  de  la  Virgen  del  Villar, en  Igea o la Virgen de Vico, en Arnedo, por ejemplo),  resulta  curiosa  la  coincidencia del origen de la confección de los mismos.

        En  el  año 1948 se introdujo en el camarín  la pila bautismal y se le dio un retoque a la faz  de  la  Santísima  Virgen,  con  el  que  se consiguió darle la viva y devota expresión que ahora  presenta.  Este  trabajo  fue  realizado  en  los  “Talleres   Navarro”, de  Zaragoza. Por entonces  se  dotó  a la Patrona de dos nuevas coronas doradas. Junto con las anteriores se le  hicieron  dos  corazones  de  plata  sobre-dorada,  con  ofrendas  de los fieles de objetos, monedas  y  cubiertos  de  plata.  En  el  principal  de  estos  corazones  figura  la  siguiente inscripción:  “Hecho  con  pedacitos  de  todos  los  corazones  cornagueses”.

        Los  devotos  esposos: Gabino Sanz y Luisa Ridruejo, regalaron a la Virgen la preciosa corona  radiante que luce en las grandes solemnidades, cuya fecha está grabada en el disco de la frente.

        Todavía  en  nuestros  días  pervive una costumbre religioso-popular que se desarrolla y transmite a lo largo de la calle, de vecino a vecino, de casa en casa, como un elemento más de  consistencia  religiosa.  Me  refiero  a  la  “vela de la Virgen”, la cual se realiza en fechas estivales  hasta  las  vísperas  del  12  de  septiembre. Hace unos cuantos años se realizaba durante  la  mañana  y  la tarde, aunque en los últimos tiempos se hace sólo por la tarde. La última pareja de “la vela” de cada jornada, toma la pala de la Virgen (especie de hornacina de madera  donde  se  guarda  un grabado de la Virgen de la Soledad), como testigo o elemento objetivo del relevo.

       También  la  fotografía  ha captado en diversas ocasiones la imagen de nuestra Patrona: planos  generales,  primeros  planos,  imágenes  en  blanco y negro, en color, en la que luce diversas  coronas y mantos, de frente, de perfil, picados, contrapicados, como centro de una reunión  familiar,  en fotos de bodas, en procesiones, con velo, con fajín rojo de generala, en  formato  de  bolsillo,  en calendarios (como el de 2008, que tan buena aceptación ha tenido), etc.

     El nombre de la Virgen ha estado siempre muy presente en las cornaguesas. Raro es (yo diría  que imposible) que  alguien no conozca en el pueblo a alguna Soledad, Sole o Marisol, supongo  que  en  la  elección  del  nombre  algo  habrá  tenido  que  ver  la   devoción de los progenitores  del  neonato a su Patrona.

        Algunos  que  peinan canas o que hace tiempo dejaron de tenerlas, aún recordarán con cariño  y  hasta  con  nostalgia a la peña de “La Soledad” y hasta el estribillo de esa canción que  tarareaban  en  las  fiestas “…La  Soledad  es  la  peña  que  chuta  y  chutará…”

       No  pretendo  concentrar  en  este  artículo  toda la historia o historias de la Virgen de la Soledad.  Seguro  que  vosotros  seréis  capaces  de  completarla  en  este año en el que se cumplen  los  300  años  de permanencia en nuestro pueblo. Ojalá que entre todos podamos seguir  haciendo  historia  de la mano de La Soledad que, paradójicamente en Cornago suele ser   “la  más  acompañada”.

21  de  marzo  de 2008, Viernes Santo, fecha rubricada también por una explosión (una más de  tantas   otras),  que  quiso  sembrar  más  dolor  en  Calahorra  y en todos nosotros.


 


21/Mar/2008

Página principal | El Bagar







[Añadir a favoritos] [Página de Inicio]

|
[ Accede a través de: http://villacornago.es/ ]
Página creada por @ngelito. Online desde hace 19 Años y 2 Meses (junio-1998)
Free counter and web stats