Accede a la versión Móvil
Miércoles, 24 de Mayo de 2017
Web Cornago Google Yahoo!
  

|

Página principal | El Bagar

Si bien huele…mejor sabrá. ¡Buen provecho!

Dedicado a las mejores cocineras del mundo: nuestras madres.


      Hay  dichos  y  refranes  (relacionados con la manduca)  que  en  Cornago he escuchado cientos  de  miles  de  veces  y  que  dicen así: “quien no vale para comer, tampoco vale para trabajar”,  “no hay mejor espejo que la carne junto al hueso”  y    “quien come y canta,  algún sentido  le  falta”;  aunque  más sabiamente y en los últimos tiempos he escuchado otro que dice:  “ hay que almorzar como un rey,  comer  como un príncipe y cenar como un mendigo”, tal  vez  por  aquello  de  que  “de buenas cenas están las sepulturas  llenas”.  No  me puedo olvidar  de  aquel  otro  que  alude al carácter hospitalario del cornagués: “ donde comen dos, comen cuatro”,  aunque tal vez no  se haya precisado nunca que también se toca a menos…

       A  continuación,  de  blanco  inmaculado,  ataviado  a  lo  Arguiñano  (incluido  el tubular sobrero  con  rama  de  perejil  engarzada),  os voy a presentar un menú para todos ustedes-vosotros,  damos  y  caballeras,  pretendiendo que con su lectura nos funcione por defecto la pituitaria  y  comiencen  a  trabajar  las  glándulas  salivares  y se recreen todos los jugos en nuestra boca,  o sea,  que se nos haga la boca agua.

       Empezaré  por  invitarles  a  mi  mesa. En Cornago, a la hora de escoger, nos movemos entre   el   amplio  surtido   que va desde  la lechuga de “oreja de mula” a  la uva de “cojón de gato”.

       Como  APERITIVOS  les  ofreceré  los mejores embutidos de mi matanza: finas lonchas de jamón (del cerdito criado durante un año por mi familia en el corral),  secado  con los aires saludables de nuestra tierra,  así como salchichón  y chorizo casero.

       Si   alguno  tiene  problemas  con  el  colesterol,  como  alternativa   le   prepararé  unas rebanaditas  de  pan crujientes, untadas con  aceite  “puro-extra-mega-hiper-virgen”  del trujal de  Igea,  pero  con  materia  prima  de  mi  Cornago.  Si se le quiere dar a estas tostadas un sabor   más   tradicional   se   pueden  untar   con   un   diente   de   ajo (seguro que a la Srª Béckan le encantarían).

       Como PRIMER PLATO les sugiero que puedan elegir entre las dos siguientes opciones:

Sopa  de  cachuela:  Con  un  pedazo  de  hígado  asado,  a ser posible sobre una parrilla o directamente en la propia brasa, troceado y salpicado de  huevo duro picado.

Ajogüevo  (como  se  dice  en  mi  pueblo):  Ricas  bolas  de  bacalao y guiso de arroz con pimientos,  que  se  suele  comer  en  “cuaresma”, aunque cualquier momento es bueno para degustarlo en otras fechas, si así nos apetece.

      Después,  tras una breve pausa para saborear y comentar la riqueza culinaria de nuestra gastronomía  cornaguesa,  como  SEGUNDO  PLATO,  para  aquellos que todavía tengan un agujero  en  el estómago, me permito ofrecerles: unos huevos fritos con puntilla, rodeados de corona  de  porrinas de ajetes tiernos, con dos torreznos crujientes de papada. Por otro lado, también  me  quedan  unas  setas  de chopo (siempre seguras), que acompañadas con unos caracoles,  gordillas  o  callos,  están… ¡que te mueres!

   Como ya hemos llegado a los POSTRES, quiero que sepáis que tengo fruta de temporada, recién  traída  de  Cerezales,  Peñanvista,  el  Cañizar  y  Miralobueno.   Y dependiendo de la temporada que sea, ahí,  en esa cestita de paja y caña, se puede escoger entre las maduras ciruelas  de  la  rosa,  claudias,   peras  de un guindo, de invierno, manzanas camuesas (que como la mujer,  deben  ser cornaguesas), cerezas, pomas o nueces. O esos trocitos de fruta secada  en  el cañizo:  orejones,  ciruelas  y  pasas.

      Si  alguno  ya  está  de  fruta hasta el “kiwi”, me he permitido el lujo de preparar una torta de  chichorras,  unos  guirlaches  de  almendra,  nueces y miel de las mil  flores que pueblan estos parajes cornagueses, y que las abejas que la fabrican se recrean en los aires y pureza que les ofrece nuestro paraíso natural,  elaborando  a  destajo  los  néctares más saludables.

       También  tengo  arroz  con  leche,  sueros,  calostros… ¡ah! y por la alacena todavía me quedan   unas  rosquillas  de  San  Blas  que  están  riquísimas.

       Que todavía no habéis satisfecho las necesidades de vuestro apetito, pues como broche final  os  ofrezco  esta morcilla dulce y este licorcito que he macerado durante el año con las endrinas  que  he  conseguido en algunos de mis paseos y que por ahí lo llaman: pacharán o patxarán.

       Después  de  una  buena  comida,  nada  mejor  que  una  buena siesta. Cuando uno se levanta,   si  encima  no  tiene que trabajar, uno se queda como nuevo. Y si hay que trabajar, pues se trabaja, que... ¡para trabajadores, los de Cornago!

 

 

 

 


29/Mar/2006

Página principal | El Bagar







[Añadir a favoritos] [Página de Inicio]

|
[ Accede a través de: http://villacornago.es/ ]
Página creada por @ngelito. Online desde hace 18 Años y 11 Meses (junio-1998)
Free counter and web stats