Accede a la versión Móvil
Lunes, 26 de Junio de 2017
Web Cornago Google Yahoo!
  

|

Página principal | El Bagar

De hospital a albergue.

La hospitalidad de nuestro pueblo les recibe en el mini-albergue.


    Hace años, cuando se hablaba del edificio que ocupaba el actual albergue, nos referíamos al   “antiguo   hospital”;    una    casa  de   piedra,    de  apariencia  rústica,   de  fachada  de mampostería,   desconchada    por    el   paso   del  tiempo,   falta   de   cuidado    y  estado de    semi-abandono;      con    muchas     escaleras      y      altura     considerable    entre   peldaños,  con    poca    luz   y   apenas  comodidades.   Al  entrar,  daba  la  sensación  de entrar   en   una   bodega,  de techos altos, sensación  fresca  y con olor a humedad. Para la mayoría  era  conocida como la Casa del Tío Cuato  (el Sr. Pedro), el enterrador. Yo conocí a este  señor  de  avanzada  edad,  agarrado  a  su eterna cachaba,  fumando  imparablemente un   puro  tras  otro y marcando su trayectoria con la humareda del mismo,  con la  columna  vertebral    casi   paralela   al   suelo,   envuelto  en  una  gabardina   marrón,    provisto    de  boina    negra    (bien   encajada),   bigote   canoso   de   bordes  amarillentos,   voz  áspera, cascajosa  y  un  bolsillo  lleno  de  caramelos  de  menta  y  de  café  con  leche   para  los  chavales.   Este   señor   tenía   un  huertecillo  por La Toledera, donde pasaba muchos ratos entretenido.   Cuando  aprendíamos  a  escribir,  nos  decían:  el  6 y el 4 ese es  tu retrato o la cara del Tío Cuato.

    Por los años 80, cuando Cornago por arte de birli birloque o porque así lo quiso el destino, se  convirtió   en   “Pueblo  Piloto”,    a   esta   casa  se le dio un nuevo aspecto. Conservó el sabor tradicional,   pero   adaptada   a  las  nuevas  necesidades.  Se  hizo  una  distribución de  sus  estancias,    se   decoró   con   gran   estilo,    buen  gusto  y  se  convirtió  en Pub-Discoteca.  Era  un  lugar   de   cita  obligada  para  los  cornagueses,  donde  se  alternaba  entre      los     vecinos,     se     refrescaban     los    garganchones,      nos    llegaban    las últimas   novedades   del  vídeo  y  hasta  se  bailaban   en   su  planta   baja   los    últimos  ritmos  importados  de  todos  los rincones del orbe. Hasta  se  llevaron algunas memorables actuaciones  como las de Cruz Calahorrano  o Pilarín Cuevas,  entre  otras. Esto en parte se lo debemos  a  los   madrileños - cornagueses   que   lo regentaban, que  con  buen hacer  le dieron  cierto  aire  cosmopolita  a  Cornago.  Ya  se  sabe:  “De  Madrid  al  cielo”,  pero  no  olvidemos  que  en dicho trayecto ¡hay que  pasar  por Cornago!

    Luego,  por  alguna  razón, dejó de darse el uso y utilidades mencionadas para convertirse en albergue.  Hubo  alguien  que  lo  catalogó  de  mini-albergue,  con  una  capacidad de  28 plazas,  con  agua caliente, calefacción, duchas, salas de estar y reuniones, que permanece disponible  todos  los  días  del  año.  Hasta  se  atrevieron  a  bautizarlo  con  el  nombre  de Condestable.   Tal   vez  quisieran  darle  una  apariencia  noble  y de alta alcurnia… Quienes lo   han   visitado  coinciden  en  afirmar  que  es  uno  de  los  mejores  de  La  Rioja.  Salen encantados   y  en  muchas  ocasiones  repiten  experiencia.  Algo  tendrá  el  agua  cuando la bendicen…

     El  enclave del albergue es estratégico y ni a conciencia se podría escoger mejor. Al lado del  castillo,   en  la  parte  más  alta  del  pueblo,  con  acceso  para  vehículos  (aunque  no demasiados),  al  lado  de  la  iglesia  que marca la rutina diaria a golpe de las campanas del reloj.   Estar  en  la  cima  del  pueblo  es  como  flotar  en  un  mundo  mágico  de  esencias medievales,  es  gozar  de  unas buenas vistas paisajísticas, es sentir en la cara el despertar del  sol  y en la espalda la fresca sombra del castillo, es la tentación de recrearte con todo tu universo  a  tus  pies… Aunque últimamente me he sentido decepcionado por la ejecución de las  moreras  del  Pórtico,  cuyos  frutos  ya  no  endulzarán nuestros paladares, aunque sus néctares  seguirán  existiendo  en  nuestras  memorias.

      Y  si  alguno  no  sabe como entrar, sólo tiene que cantar el estribillo: “¿Dónde están las llaves, matarile, rile, rile…?”   Y  enseguida,  alguien  le responderá que en casa de la señora Consuelo Ochoa.

     En  el  año  2005  se  cumplían  diez  años  del  albergue.  En  este  año, que lo tenemos hecho  un   mocito con  once  años  y  a  punto  de  pasar  a  la  E.S.O.,  pues: eso:

¡qué bienvenido a nuestro pueblo y a nuestro albergue!


 


19/Feb/2006

Página principal | El Bagar







[Añadir a favoritos] [Página de Inicio]

|
[ Accede a través de: http://villacornago.es/ ]
Página creada por @ngelito. Online desde hace 19 Años (junio-1998)
Free counter and web stats